Soy poeta en el abandono, vida concebida no para ser leída sino para ir directamente a la basura, y tener siempre a esa persona día tras día en su trono bañado en oro, y aún que sus pies tenga encima y sea pisoteado como a una triste hormiga, a ella y sólo a ella la subiré ahí arriba. Y soñaré con ver a esos ojitos marrones que tiempo atrás me miraron llorando... Y en la sonrisa más bella que jamás he visto, que incluso podría hacer variar el rumbo a la persona más guiada y segura del mundo... . Y añadir que como dijo alguien hace ya tiempo, atados a sueños de un simple nudo.