viernes, 8 de febrero de 2013

Inesperado.

Noche bajo las estrellas, 
entre tus brazos,
tus ojos color miel mirando los míos,
y de tu boca, como un susurro,
un te quiero inesperado.



El destino.

Decía un amigo que las casualidades no existen. Que todo está escrito entre las nubes y las estrellas con tinta invisible. Que las personas van mezclándose en las páginas de las historias de otras personas para compartir y protagonizar un guión ya establecido. Mi amigo decía que todos somos actores principales y también actores secundarios, según la parte de la película en la que nos encontremos.
Es una bonita manera de hablar del destino. ¿No creéis?


Cambio.

Te cambio un beso por un te quiero y por una sonrisa.



Recuerda.

Recuerda: el destino está escrito en alguna parte.