Ella no sabe lo que quiere su corazón. Está enamorada de un chico que está lejos de su alcance. Cada vez que está delante de él se vuelve sumisa y su corazón le late más deprisa. Sus ojos, su boca, sus besos, no los puede resistir. Y es que, por mucho que quiera olvidarle no puede, su corazón sólo responde a él. Día a día se conciencia de que él no es para ella pero está locamente enamorada. Ya no sabe qué hacer, ¿se va?. Imposible. Su vida es solo él. Lo quiero con locura. Se despierta pensando en él y se acuesta pensando en él. Muchos días que está en su pensamiento. Pero eso es a lo más que ha logrado, pues sabe que nunca podrá tenerlo a su lado, no al menos de la forma que ella quiere. Su mente olvida pero su corazón no.
Ella quiere buscar otras personas, conocer más gente, pero su corazón sólo le pertenece a él.
Lleva esperando mucho tiempo por él, pero aunque quiera dejarlo no puede. Cuando está mal solo quiere ver su sonrisa, sus ojos y recibir un abrazo de él.
Allí está, ella lo ve, su corazón le late más y más deprisa cada vez que se acerca a él. ¿Le dice algo?. No, no puede. Pasa el tiempo y son sonrisas, risas, miradas, caricias, ilusiones pero nada más. Ella nunca será nada para él. Están juntos pero hay alguien más a su lado. Ya ella pasa a un segundo plano, esas ilusiones se desvanecen, ya sólo quiere llegar a casa, tumbarse en la cama y escuchar música mientras lágrimas caen por su cara, pues ella lo quiero pero él no. Ella daría lo que fuera por estar a su lado, por ser sus lágrimas, por ser su sol, por ser su vida, por ser la culpable de los celos, por ser la culpable de su sonrisa, por ser ella en la que él siempre piensa, pero eso son solo pensamientos, la realidad es distinta.
Día tras día intenta olvidarse, dejarlo pasar, pero no puede, su corazón no la deja, pues se ha enamorado. Ya no hay nada que hacer. En sus largos paseos todo le recuerda a él, a su risa, a su pelo, a su olor, a su boca. Ya sólo queda dejar pasar el tiempo. Sólo quiere ser feliz a su lado, darle lo mejor de sí misma, pero eso no es posible. Días. Meses. Años. Sigue esperando por ese que nunca vendrá. Y es que para ella no hay nadie mejor que él que la haga feliz. La conoce mejor que nadie, pero su corazón no es de ella, le pertenece a otra.

Y, ahora, ¿qué puede hacer?. Está a su lado. Y es que la hace tan feliz. ¿Le da un abrazo? No, no puede. Tiene ganas de eso, de tocarle, de hacerle saber que ella está allí para él, que nadie mejor que ella sabe cómo hacerle feliz. Tiene miedo. No es lo más correcto. Ella sabe que tendrá que esperar, pero, ¿hasta cuando?. Lo ama, sabe que es el amor de su vida, que no hay nadie mejor para ella. Pero no puede hacer nada, sólo dejarse llevar y sumirse a su voluntad. Ella espera que algún día llame a su puerta y lo vea detrás de ella con una sonrisa. Sólo para ella. Tiene la esperanza de que algún día eso sucederá pero ¿qué hacer mientras tanto? Ella no sabe. Está perdida en medio de un laberinto sin salida esperando a que sea rescatada. Muchas puertas se abren a su lado pero ella sólo quiere que se abra la del final, la que lleva a él. Pues él es el chico de su vida. El chico que la hace feliz. Ella quiere ser el "ella" de él. Porque para ella, él es simplemente PERFECTO.
Y ella, siempre estará esperándolo.