lunes, 31 de diciembre de 2012

Un castillo de cristal.

Dejaré de quererte cuando un pintor ciego pinte el sonido de un pétalo de rosa cayendo sobre el suelo de cristal de un castillo que no existe.

 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Hasta el cielo.

Su risa tenía una cadencia musical que me recordó las notas más profundas del xilófono de mi infancia. Por extraño que parezca, la música machacona de la orquesta y el estrépito de los platos en la cocina quedaron apagados por el sonido melódico y apacible de su risa. Todo pareció discurrir a cámara lenta cuando contemplé la sonrisa en sus labios y sus risueños ojos; por un momento quedé prendada de su encanto. Esos ojos castaños me envolvían en una dulce calidez, como el sol en un atardecer estival, y una vez más fundían la helada tundra de mi corazón.